Mostrando entradas con la etiqueta Con niños. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Con niños. Mostrar todas las entradas

Shake Shack




Cómo llegar
Teléfono: ‎6467478770

La cuenta, por favor 

El calor en Nueva York en verano es insoportable. A unas temperaturas desproporcionadas se une la combustión de los coches, los vapores del metro, los efluvios de los almacenes subterráneos. Reconozco que todos esos detalles, cuando corre el aire, me resultan pintorescos e incluso atractivos, pero la humedad caliente de la isla vuelve los paseos pegajosos, pesados y sucios, y tengo la sensación permanente de que voy a echar a hervir en cualquier momento. Siempre habrá quien te diga que el invierno cerrado es peor, y, oye, va en gustos, pero yo recomiendo ponerse a cubierto cuando el termómetro Fahrenheit ronda los cien grados. Un buen plan, si además has decidido visitar la ciudad con críos, es echar medio día en el Museo de Historia Natural. Los enanos se lo pasarán pipa con los bichos, fliparán con la ballena que se tragó a Pinocho y sentirán la tentación de liarla parda, al estilo de Katharine Hepburn, con las reproducciones de los dinosaurios. Justo a la vuelta de la esquina, hay un Shake Shack, otro gran hito de la creación digan lo que digan los nutricionistas. Aquel que combinó por primera vez las hamburguesas con batidos, gracias, estés donde estés. Eres un ídolo personal mío y de legiones de niños que, como yo, piensan que esa combinación de dulce y salado es algo colosal. Los padres, además, pueden reivindicar su condición observando cómo preparan las hamburguesas de sus churumbeles: la cadena de manipulación, esa que los macdonalds y burgerkings ocultan a los clientes con paneles y mostradores, está en Shake Shack a la vista de todos. Otra cosa es que des por buena la (ridícula) afirmación de que lo que allí se sirve es sanísimo y libre de grasas saturadas. Es un garito de junkfood que sirve una carne notable, luminoso, agradable, bien acondicionado, mucho mejor que la media, que ya es bastante.





Frizzante (Hackney City Farm)





Cómo llegar
Teléfono: +442077296381 ‎



Este año nos vamos a hartar de especiales sobre Londres. Guías gastronómicas, nuevos lugares de copeteo y de recreo variado forrarán los suplementos dominicales, las webs y las hojas satinadas de las revistas que aún sigan llegando al kiosco. Yo quiero aportar mi parcelita, así que ahí va la reseña de un lugar muy peculiar que descubrí una lluviosa mañana de primavera.
Andaba de mercadillo por Brick Lane con @begonaperezUK, cuando decidimos encaminar nuestros pasos hacia su barrio, Hackney, antigua zona pobre del noroeste de la ciudad pegada al East End y, como él, también recuperada a golpe de cultura bohochachi. Hete aquí que, a medio camino, nos topamos con una granja. Así es, como una puerta ultra dimensional que comunicara directamente la capital del Támesis con Portlandia, allí estaba, el paraíso dominical de cualquier progenitor urbanita con cargo de conciencia. Un espacio donde disfrutar de un excelente brunch cocinado con productos frescos y tener a los enanos entretenidos al mismo tiempo. Por una mañana, aquellos desaprensivos que hayan decidido criar a sus hijos en el centro de una ciudad o que prefieran llevarles de vacaciones a tragar monóxido de carbono en una capital civilizada en vez de explorar una montaña salvaje, paliarán su sentimiento de culpa viendo cómo sus nenes reconocen al burrito, a la gallina, al cerdo, y cómo les modelan con cerámica una taza de recuerdo. 

Más sobre Londres:

Un desayuno nada Low Cost 

Cena en una antigua taberna del East End


Nuno Mendes, más bonito que sabroso