La Cocina de Mari






Cómo llegar
Teléfono:
915717966


Menú del día 11 euros


De menú

(kubelick dice)
En España, más que el fútbol o los toros, lo que nos gusta de verdad es criticar. Lo practicamos mucho, lo de criticar digo, porque es gratis y a veces, incluso, puede llegar a ser lucrativo. Y no hace falta tirarse al barro del realitybanderillero envidioso que embestía sin miramientos contra un primer cuchara. Y todo por un quíteme usted allá ese hidrógeno de las comidas. Valiente polémica. ¡Pff!. Hay que ver cómo son los tíos, no hay manera de que pisen una cocina sin dar tres cuartos al pregonero. Porque sí, mucha crema hidratante para un afeitado divino pero la mayoría de los novios/maridos/compañeros que conozco no se acercan a un fogón si no tienen un público más o menos amplio que les de un aplausito o unas cuantas estrellas Michelín. Más de uno y más de dos se dan pisto presumiendo de rey del fogón y te cuentan con precisión de cirujano cómo elaboran su "especialidad" o "lo que se le da bien". Pero solo tengo un amigo que, sin contárselo a nadie, es capaz de organizar a una semana vista una dieta equilibrada en vitaminas, proteínas y euros, de esas típicas de toda la vida, de las que cuadran las cuentas familiares de países en crisis de posguerra. Porque eso es lo que tenemos, mucha tontería aprendida y espejismos de igualdad y una crisis de posguerra de tomo y lomo. Ni más ni menos. Y como en estos días las vacas andan como cabras y como hemos acostumbrado la pestaña a filetes de corte impoluto que parecen atrezzo de bonitos que son pues ya ni siquiera podemos hacer aquello que hacía la abuela de aprovechar del cerdo hasta los andares. de televisión para sacar tajada de tan estimulante actividad. Buen ejemplo es el rifirrafe que hace unos meses saltó a los ruedos de la restauración patria con la publicación de cierto libro de cierto


Comer las vísceras de los animales se ha convertido, también, en un lujo. Ese hígado encebollado, esos riñones al jerez, esas mollejas a la plancha, en estos tiempos que corren si no vienen con tropecientos certificados son más sospechosos que un rumano haciendo footing por La Moraleja. Así que el tan prosaico término de casquería está abocado irremisiblemente a la extinción. Porque somos unos pijos ignorantes faltos de criadillas: leemos foie y no lo asociamos a una glándula sangrante. Y, sin embargo, le negamos el beneficio de la duda a cualquier corderito solo por que tiene un precio razonable y le presuponemos caníbal y bobino, las dos con be, y con un cerebro esponjoso que no sirve para hace buñuelos. Nada más que de criticar y de criticar.


Al cocinero envidioso y segundón del principio le ha salido el tiro del libro envenenado por la culata. He leído esta semana que mientras los Adriás, Arzáks y, Arolas andan de capa caída los restaurantes de menú están en alza. La cocina de Mari ofrece de lunes a viernes tres primeros y tres segundos a elegir, bebida, pan, postre Y café. Todo en La cocina de Mari es “del día”, los guisos, los postres y las salsas. El recinto es reducido pero tiene unos espléndidos ventanales que abren el local hacia la calle. José Rodríguez, omnipresente maestro de ceremonias, ejerce de también de tramoyista mientras reparte entre las mesas platos llenos de comida rica y de buen rollo. Controla hasta el más mínimo detalle, desde el tiempo que llevas esperando hasta el punto del aliño de la ensalada. Y así puede recolectar en persona las alabanzas y agradecimientos con los que le pagamos por darnos de comer tan bien y tan solo por 11 euros al día.




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1 comentario:

Ricardo dijo...

Aunque mi amigo el chef animoso se empeñe en decir que un estrujado de tomate raf es un salmorejo... He de suscribir absolutamente cada palabra de las demás.
De menú y sin aceite de ayer.
De menú delicioso y alegre, que, además de criticas, lo que nos sobra a los españoles es unas dosis de tristeza (sobre todo de la que viene directamente del aburrimiento).
En no pudiendo y no queriendo pagar a Arzac, bienvenidos a la Mari... disfrute asegurado.
Esperando no ser el que se engorda hablando de sus recetas, he de decir que esta entrada me ha encantado.